Presentación

Arturo Marián Llanos
Septiembre de 2015


La organización internacionalista revolucionaria Unión Internacional – Intersoyuz (Interunión) fue fundada en 2009 en el territorio de la Federación Rusa. Formo parte de la misma desde los principios de 2012. Pero aquí, en España no se trata de crear ninguna organización, ya existen bastantes y su efectividad es más bien dudosa. Lo que de verdad importa es comprender el significado del momento histórico en el que nos toca vivir. Para lo cual, en primer lugar, es necesario deshacerse del aparato conceptual que podía ser útil en el siglo XX, pero que en el siglo XXI ya no sirve. Y, por supuesto, para empezar a navegar en las turbulentas aguas del presente y prever el futuro desarrollo de los acontecimientos es imprescindible deshacerse del lastre de ideas decimonónicas, convertidas en dogmas petrificados que impiden cualquier movimiento hacia delante. Es decir que hace falta tener un método, una metodología efectiva que nos sitúe correctamente y nos permita adelantarnos a los acontecimientos y trazar las estrategias efectivas para luchar contra el Sistema, en vez de comentar los hechos a posteriori, como hacen los “analistas” de todo pelaje o aplicar esquemas erróneos que no conducen más que a fracasos.

En esta página web por primera vez se ofrecen juntos toda una serie de textos de autores rusos que han elaborado o están elaborando las metodologías adecuadas para comprender el SIGNIFICADO de lo que ocurre en el mundo y con el ser humano, como el protagonista de la Historia. Porque la Historia es nuestro tiempo colectivo. Y precisamente nuestro tiempo vital es el codiciado producto del que se apropia una reducida superélite, esa auténtica satanocracia que desde siempre ha pretendido dirigir el destino de la sociedad. Fuera de la humanidad, en el cosmos abierto, el tiempo no existe, solo existe la duración. Y la duración no tiene ningún sentido. El sentido aparece junto con la conciencia humana. Porque el ser humano sabe que un día morirá. Esa conciencia de la propia muerte es lo que nos diferencia de todos los demás seres vivos. Esa conciencia nos convierte en seres únicos dentro del infinito flujo del Ser.

Vivimos en los tiempos de la agonía de toda la civilización humana que tiene sus orígenes en el Neolítico y que definitivamente se va junto con el capitalismo. Como señala el historiador Andrei Fúrsov, la revolución científico-técnica, gracias a la cual los factores informáticos (no materiales) comienzan a dominar sobre los materiales – no es una segunda revolución industrial, un simple cambio de régimen tecnológico, sino algo más serio, comparable por sus consecuencias con la revolución neolítica. Habría que añadir que por primera vez en la Historia la clase dominante tiene el acceso al interior de la conciencia humana a través de su conexión al permanente flujo de la información. Y con los actuales métodos de control neurolingüístico se logra borrar la frontera nítida entre el exterior y el interior de la mente, entre lo real y lo virtual, con lo que la mente humana es convertida en la “cinta de Moebius”. Si la “sociedad de la información” se termina de construir,  el triunfo de la “economía intelectual” hará imposible de raíz cualquier futura protesta, porque logrará anular la conciencia,  el “Yo” del ser humano individual.

El historiador Andrei Fúrsov señala que las ciencias para estudiar la sociedad, creadas y desarrolladas en el siglo XX, en actualidad en vez de facilitar la descripción de los procesos sociales en marcha, falsifican el cuadro de la realidad. La realidad que además cambia continuamente y a gran velocidad. Fúrsov propone sustituirlas por una nueva ciencia analítica. Recordando lo que dijo Marx hacia el final de su vida, de que si tuviera que volver a escribir el “Capital” empezaría no por el capital, sino por el Estado, porque Marx había notado el giro hacia el capitalismo monopolista del Estado, Fúrsov indica que la ciencia analítica de ahora debería de fijarse en las estructuras  transnacionales, globales de control y de gobierno, lo que vulgarmente se suele denominar como “la trastienda” de la política mundial.

En su trabajo “Crisis – muñeca rusa. Desmontaje del capitalismo y el fin de la Época de las Pirámides” Andrei Fúrsov analiza distintos aspectos de la actual crisis sistémica del capitalismo que reúne las características de las tres grandes crisis conocidas de la humanidad. La del paso del Paleolítico al Neolítico (“Revolución neolítica”), la del final de la Antigüedad y el comienzo del feudalismo y el paso del feudalismo al capitalismo y el comienzo de la Época Moderna. Fúrsov llega a la conclusión que vivimos en el período de transición hacia otro tipo de civilización que no se va a parecer al capitalismo actual.

El economista ruso Mikhail Khazin, junto con Oleg Grigóriev y Andrei Kobiakov, ha elaborado una teoría económica – Neoeconomía alternativa a la ciencia económica liberal, economics.

Economics es incapaz de describir la naturaleza de la crisis actual, porque dentro de su marco conceptual el fin del capitalismo es un tema tabú. De manera que para economics el capitalismo resulta ser infinito. Lo que hace Khazin es retroceder hasta el padre de la economía política Adam Smith para hallar las razones que explican  esta crisis. El capitalismo es un sistema extensivo. Por lo que Adam Smith señalaba que el capitalismo solo puede crecer cuando hay posibilidad de profundizar en la división del trabajo, lo cual es posible únicamente mientras existe la posibilidad de ampliar los mercados. De hecho el capitalismo se estuvo expandiendo a saltos, arrancando un territorio tras otro para convertirlos en la periferia capitalista que proporcionaba mano de obra barata y nuevos mercados. Después de que la República Popular China se integró voluntariamente en el mercado capitalista mundial y la URSS se desintegró, junto con el campo socialista, siendo absorbidos por el mercado capitalista, la posibilidad de seguir creciendo se ha agotado, dado que en actualidad toda la superficie de la Tierra constituye un gran mercado global. Es decir que el “progreso del capitalismo” en actualidad es físicamente imposible. El problema está en que al tratarse de un sistema extensivo deja de funcionar todo el sistema en su conjunto.

Geidar Dzhemal busca las raíces de la actual crisis de la humanidad en la propia composición del ser humano. Todas las sucesivas crisis tienen el mismo origen: la no coincidencia entre la conciencia individual y el TODO a su alrededor. En nuestra conciencia reside nuestra libertad interior, es nuestro verdadero YO que no tiene nombre, ni nacionalidad. Con respecto al ser, a la ontología, nuestra conciencia representa el punto de oposición total. Nuestra conciencia simplemente no coincide con nada. Y precisamente este hecho de no coincidencia origina el fenómeno de la percepción. Gracias a nuestra conciencia somos testigos de la realidad y no un mero objeto entre otros objetos. Nuestra conciencia individual funciona como la amalgama negra que una vez aplicada al cristal transparente lo convierte en espejo. En mi artículo ¿Cómo funciona la “Mátrix”? hablo de la conciencia, del fenómeno de la percepción y del lenguaje (la “Mátrix” que nos instala la sociedad) que siempre es el imprescindible intermediario entre el sujeto, el hombre y el “mundo objetivo” que para el hombre no existe más que a través del lenguaje.

Por utilizar la terminología de Descartes, nuestra conciencia es el punto (cogito decartiano) que interrumpe la homogeneidad de la extensión, del ser. Es como un agujero en una hoja de papel: automáticamente se convierte en su centro, de ahí la sensación de centralidad que de manera natural siente cada uno de nosotros. Centro alrededor del cual se sitúa el mundo. Entre la conciencia (centro) y la extensión (“todo”) no puede haber ninguna síntesis positiva. Se trata de la tesis y la antítesis que siempre permanecerán enfrentadas. Heráclito el Oscuro fue el primer filósofo en descubrir que este conflicto constituye la raíz misma que explica la estructura de la realidad. “La guerra (conflicto) es el padre de todas las cosas”. Los filósofos modernos intentaron presentar a Heráclito como el padre de la dialéctica y, por ende, el tatarabuelo del “materialismo dialéctico”. Nada más falso. Estos filósofos no habían entendido que para los antiguos griegos la dialéctica no era un método para describir la realidad, sino una herramienta para organizar el discurso. Tan solo servía para proporcionar un marco conceptual al debate entre los filósofos.

Lo que está en crisis definitiva es la visión del hombre como “la medida de todas las cosas”. El hombre como ser humano individual representa el polo débil en su relación con la sociedad. No es más que un muñeco de barro al que la sociedad concreta en la que vive moldea según su matriz. Tanto la sociedad política del pasado, como la sociedad global, sociedad de la información, que los amos de la Historia, por usar la conocida expresión de Disraeli, están construyendo, siempre fue y será un mecanismo de alienación. Su finalidad consiste en extraernos y apropiarse de nuestro tiempo vital, nuestro tiempo interior. En última instancia, la sociedad global SUSTITUYE AL SER y se convierte en el TODO global. Dentro de esta sociedad el ser humano individual, ya completamente atomizado, es socializado en un 100% y se convierte en una terminal de la red global del flujo de la información, entregando la totalidad de su tiempo a los beneficiarios reales que quedan definitivamente fuera del marco social, por encima de la sociedad. Este beneficiario último es el Club Tradicionalista. Los liberales, en última instancia, no son más que una herramienta en manos del Club Tradicionalista. Su trabajo consiste en conseguir la socialización total del ser humano, de la que se van a beneficiar los verdaderos amos.

Dentro del proceso histórico y a nivel global ahora mismo hay tres jugadores activos: el Club Tradicionalista, el Club Liberal y el Club Radical. Entre ellos se sitúa la “mayoría silenciosa” – gran masa de la población mundial, en primer lugar, la que está encerrada en las megápolis, que sencillamente no entiende lo que está pasando y en cuyo seno crecen las uvas de la ira. El lema del Club Tradicionalista es EL BIEN, del Club Liberal es LA FELICIDAD y el lema del Club Radical es LA JUSTICIA. Por desgracia, el Club Radical aún se está formando como sujeto histórico activo, por lo que los otros dos sujetos históricos lo utilizan en su lucha por el poder mundial.


La Historia se someterá al poder de los héroes.


En el año 2005, en las páginas de la revista ucraniana "Política" Geidar Dzhemal anticipó la posibilidad de una guerra entre Rusia y Ucrania. Por aquel entonces parecía algo completamente imposible. Pero los acontecimientos que siguieron a la anexión de Crimea terminaron por darle la razón. De modo que este breve pronóstico sobre los próximos acontecimientos mundiales que Dzhemal formula en septiembre de 2015 vale la pena publicarlo:

El esquema del movimiento de la dichosa "locomotora de la Historia" en el que yo insisto es el siguiente: China será apartada del macromercado transatlántico (el mercado de la Unión Europea y de los Estados Unidos) , tras lo cual "cae" en la guerra civil combinada nacional-social y deja de formar parte de los centros de fuerza imperialistas.

Ante el caos creciente en los Estados Unidos se produce un golpe de Estado cesarista que anula la "Constitución", último fetiche de la unidad civil que, por cierto, no ayudó en 1861 y se desata allí la segunda guerra civil con el fin de reformatear la sociedad. La Unión Europea se divide entre la Vieja Europa y la Europa Oriental entre las cuales estalla la clásica "euroguerra"...

En Rusia cae el régimen postsoviético, ya sin sentido, y los Radicales de nuevo tipo se convierten en los jugadores principales. A lo cual hay que sumar el Islam político de la Umma (desde Asia Central hasta Magreb). Después de eso ya se podrá lanzar REALMENTE el reto al Sistema, que claro está, no coincide con ningún país, ni combinación de países, ni todos los países del mundo juntos!. Dichos acontecimientos comenzarán ya en el otoño de 2015 y seguirán hasta el invierno de 2017-2018.

Para el Año Nuevo 2018 no debería de quedar ningún centro de fuerza independiente de los que formaban parte del viejo orden internacional "Yalta-Helsinki". China en descomposición de nuevo, se convertirá en el objeto de la agresión por parte de Japón e India que quedarán neutralizados por esta lucha.

Sobre este bello fondo que reproduce el convulso colapso de la Antigüedad nosotros ofrecemos el nuevo concepto del PODER: ¡poder como libertad activa frente a Satán! Eso en primer lugar significa que la casta de los héroes que de nuevo se ha manifestado tras los casi 3000 años de ocultación (y no los kshatrias inscritos en la vertical del poder bajo el yugo de los Grandes Misterios brahmánicos) se presenta a sí misma como el nuevo Sujeto político global, como la base del gobierno mundial alternativo.

"Si no somos nosotros, ¿entonces quién?" (Hussein (a.s.) al dirigirse a la batalla contra Yezida).


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