Han vuelto los fascistas

Geidar Dzhemal
Liberación del Islam /Osvobozhdenie islama/, recopilación de textos, Moscú, 2004

Entrevista original: Vladímir Vostrujin. ¿Han vuelto los fascistas ?/Pravda. 2001. Nº123 (28296).


HAN VUELTO LOS FASCISTAS

Economía del fascismo actual

A lo largo de la historia la clase dirigente siempre se ha encontrado con el mismo problema: el desarrollo social, cualquier tipo de crecimiento cuantitativo lleva en última instancia a la crisis, la desestabilización y la necesidad de renovación. Es decir que inevitablemente surge la necesidad de cambiar la forma de gobernar la sociedad. Y en el  plano personal se hace necesario sustituir a unos dirigentes por otros.

Las élites gobernantes siempre han soñado con crear algún algoritmo de gobierno, algún tipo de infraestructura que les permitiera conservar el poder aún en tiempos de crisis aguda provocada por el crecimiento más desmesurado.

Hoy por fin están a punto de resolver este problema. Nuestra sociedad posindustrial actual, sociedad de la información es exactamente la sociedad con la que estaban soñando. El 11 de Setiembre de 2001 y los acontecimientos posteriores nos han enseñado una nueva manera de resolver las crisis para instaurar esta nueva forma de gobernar el planeta.

Tras la II Guerra Mundial comienzan varios procesos paralelos que serán a la larga decisivos. Por un lado los gobiernos de las principales potencias mundiales empiezan a coordinar sus acciones. En segundo lugar se inicia el proceso de la formación de la burocracia internacional. Y, por último, comienza el desarrollo y la expansión por todo el planeta de las corporaciones multinacionales.

Las corporaciones multinacionales son unas estructuras muy eficaces. Con el capital de 10 mil millones de dólares la eficacia económica de  una multinacional aproximadamente coincide con la eficacia de los Estados Unidos  con la capitalización de 10 trillones de dólares. Es decir que cada dólar en manos de las multinacionales produce tanto como varios miles de dólares en manos de la administración norteamericana.

- ¿De qué manera una sola multinacional, incluso muy importante puede superar por su eficacia al país más poderoso del mundo?

Las multinacionales son algo así como la Internet en lo económico. No dependen de las legislaciones nacionales, forman una red de superconexiones, colocada por encima de las fronteras y divisiones étnicas. Las multinacionales ponen a su servicio las mafias locales en todo el mundo. De ahí provienen los ingresos ilegales por el tráfico de drogas, armas, seguros para la actividad económica en las zonas oscuras de la economía mundial.

- Si se refiere a los seguros para las inversiones es una actividad perfectamente legal.

Me refiero a que Ud., por ejemplo, puede invertir un millón de dólares en la industria relojera suiza. Y, sin ningún problema ganar unos míseros dividendos, varios miles de dólares. Pero también puede invertir su millón en la economía rusa u otra, todavía más arriesgada – por ejemplo, en la de Cachemira. Y, a cambio, le devolverán cinco millones. Claro que arriesga Ud. mucho más. Tiene un diez por ciento de probabilidades de triunfar. Pero hay un noventa por ciento de probabilidades de que lo pierda todo. Así que le ofrecen una garantía, pero a condición de que de los cinco millones solo va a recibir un millón y medio. Los tres millones y medio restantes se los quedará  “la aseguradora”, es decir la corporación multinacional. En todo caso para Ud. es una buena tajada y Ud. lógicamente accede.

- ¿Las proporciones son reales o habla en abstracto?


Son más bien reales.

- Entonces se trata de mucho dinero.

Exactamente, además del dinero libre de los impuestos y demás contingencias que atan a los inversores estatales, pongamos a los mismos EE.UU.

- ¿A qué se refiere cuando habla de la burocracia internacional?

Es la burocracia que no depende de los gobiernos nacionales y que, por lo tanto, no depende de ningún electorado. Esta burocracia recibe sus cargos sin tener que pasar por ningún proceso democrático, sin ningún control por parte de la sociedad civil. Para  formar esta burocracia, después de la II Guerra Mundial y  por iniciativa de las multinacionales y parte de las élites de las grandes potencias se pusieron en marcha los así llamados proyectos globales. Por ejemplo, el proyecto de limpieza del fondo marino del Océano a nivel planetario. O la creación de la Interpol – organización policial mundial que presuntamente lucha con la mafia internacional. El presidente del Club de Roma Peccei incluso llegó a editar el libro “Cualidad humana”, donde nombró los así llamados seis problemas globales – el agujero de ozono, salvación de la selva amazónica y otros cuatro, de alcance planetario. La cuestión se planteaba en términos muy radicales: para solucionar estos problemas había que gastar todo el dinero necesario, porque a la humanidad no le quedaba otra alternativa. O la humanidad los resuelve o ellos acabarán con la humanidad. Este  folleto anecdótico del presidente del Club de Roma fue editado muy en serio en la todavía Unión Soviética en el año 1984, con el prólogo del académico soviético Gelovani, amigo del señor Peccei.

- ¿Por qué anecdótico? Los agujeros de ozono existen. ¿Y en segundo lugar qué sentido tiene para las multinacionales incurrir en semejantes gastos para financiar los proyectos globales?

Es anecdótico porque los problemas que presuntamente debe resolver el planeta son falsos. Los agujeros de ozono siempre han existido y existirán, los humanos no tendremos por ello ni más calor, ni más frío. También podríamos pasarnos limpiando el fondo del océano el resto de los siglos. Esos problemas globales se multiplican como ratas en progresión geométrica. El dinero para financiarlos sale de los presupuestos nacionales de los estados miembros de la ONU y no de los bolsillos de las multinacionales. Así se crea la base para lavar gigantescas cantidades de dinero sucio de las multinacionales para poder seguir corrumpiendo a la burocracia internacional. ¿Se imagina lo que esto significa ?.. Ahora mismo un reducido grupo de personas puede manejar gigantescos recursos financieros, sin tener ninguna responsabilidad legal ante las legislaciones concretas de los EE.UU., Bélgica, Arabia Saudí, etc. Están explotando dicha oportunidad al máximo. Como se dice, sin complejos.

- ¿Pero para las burocracias nacionales, para las élites nacionales se trata de algo contraproducente?  Sus propias posibilidades y su influencia sobre sus propios territorios se ponen en  duda. Deberían de luchar contra semejante orden de cosas.

En teoría sí, pero en la práctica no.  El proceso de la globalización ha convertido a toda la economía mundial y a toda la infraestructura mundial en un solo organismo. Hoy por hoy fuera de este organismo únicamente queda China, el mundo islámico y aquellos países que Washington considera como proscritos. El gobierno mundial que ahora mismo está actuando a escala global es una fusión de la  burocracia internacional, mafias locales, grandes accionistas de las compañías multinacionales, parte de las élites nacionales y  los gobiernos de las principales potencias que coordinan perfectamente sus acciones. La crisis del sistema económico mundial del que todos ya hablan abiertamente – incluido su periódico – los afecta a todos. La caída del dólar y del sistema financiero  planetario basado en el dólar es tan solo cuestión de tiempo. Estaban buscando una salida y la han encontrado.

- ¿ Cuál ?

Ya le he dicho que el 11 de Setiembre y los acontecimientos que lo siguieron son una ilustración concreta de cómo  se solucionan las crisis a la hora de poner en marcha un nuevo tipo de gobierno del planeta.

- Así que el conglomerado que Ud. llama gobierno mundial,  contrató a agentes altamente cualificados del servicio secreto de cierto estado del Este de Europa – ya desintegrado, estos compraron un determinado número de kamikazes en el seno de cierta secta totalitaria internacional y se pusieron a preparar aquel acto de terrorismo tan espectacular para impactar la imaginación de los ciudadanos de a pie. Y el 11 de Setiembre de 2001 lo llevaron a cabo. ¿Todo ello con el fin de traspasar la crisis financiera que estaba madurando a otro plano? El de la nueva guerra mundial que va a durar todavía bastantes años ?..

En efecto. Ya he dicho  en la conferencia de prensa  del “Mundo de las noticias” que detrás de los atentados del 11 de setiembre no se escondía ninguna ideología política conocida. Que ni los comunistas, ni los islamistas, ni nadie que tuviera ganas de vengarse de América tenía capacidad para hacerlo. Las ventajas que los Estados Unidos sacarán de los atentados son fáciles de prever (la entrevista de G. Dzhemal se realizó al poco del 11 S. – N. del T.). El teatralizado raid de los “boing” contra Nueva York y Washington – es una provocación, similar a la del incendio del Reichstag por los nazis en 1933. Y persigue el mismo objetivo – imposición del nuevo orden mundial. Imposición de la dictadura de la nueva oligarquía mundial, supresión de los derechos civiles, regreso a los tiempos medievales – bajo la nueva forma de la sociedad de la información, la sociedad posindustrial.

Para llevar a cabo este plan se está creando la coalición internacional de los países que luchan contra el terrorismo. A la cabeza de la coalición están los Estados Unidos. La administración de los EE.UU. se convierte en el nuevo gobierno mundial y las estructuras burocráticas como la ONU en los mecanismos ejecutivos del nuevo poder. Sus próximos objetivos: la destrucción del mundo islámico, liquidación de los estados soberanos en el espacio islámico y la ocupación militar de las regiones petrolíferas. Y, paralelamente, la destrucción de las potencias que poseen armas nucleares: China, India, Rusia. Se hará enfrentándolas unas contra otras, desatando en su territorio guerras civiles y separatistas.

- ¿Es realmente posible?

A corto y medio plazo desdeluego. EE.UU. tiene recursos militares más que suficientes.

- ¿Y Rusia no lo puede evitar?

En unión con China y con India podríamos evitar la matanza de turno. Pero el presidente Putin ha decidido seguir otro camino. Está promoviendo otro proyecto globalista – la creación de un centro antiterrorista internacional. Ha asumido la función de promotor de la política norteamericana en el espacio eurasiático…

- ¿A lo mejor tiene razón y Rusia va a obtener grandes beneficios ?

Lo dudo. El mecanismo de control sobre la política rusa – su gigantesca deuda externa – se conserva tal cual. Nadie piensa olvidarla. El apoyo extranjero a los guerrilleros en Chechenia no cesa, sino que aumenta. Prosiguen los intentos de arrastrar a Rusia hacia la OTAN…

- ¿Por qué arrastrar? Todavía a principios de los años 50 la URSS ofreció a la OTAN convertirse en aliados. Ahora la misma oferta la ha hecho el presidente Putin y paso a paso lo está logrando.

Cuando aquellas ofertas las hacía la URSS era otra cosa. Entonces el poderío militar soviético superaba al de todos los aliados de la OTAN juntos. Lo que ahora vemos con Putin es una cosa muy distinta. Reproduce la situación en la que Rusia se encontraba en 1918. Entonces querían arrastrar a Rusia hacia la Entente a través del mecanismo de las deudas zaristas a los bancos franceses. Querían integrarla para convertirla en el eslabón más débil, más dependiente de la coalición. Todo el mundo sabe cómo acabó aquella historia. Ganó la Entente. Y, gracias a su victoria, obtuvo no pocos beneficios. En tanto que Rusia pese a estar entre las potencias vencedoras, perdió la guerra contra Alemania, y más tarde a su costa se hacen los tratados de Versalles y de Sevres. Para Rusia aquellos tratados supusieron importantes pérdidas territoriales y económicas. El ingreso de Rusia en la OTAN hoy repite la historia de su ingreso en la Entente  hasta los más mínimos detalles. Solo que el enemigo ha cambiado. Están enfrentando a Rusia con el mundo islámico y con Rusia se van a tapar cuando los islamistas devuelvan el golpe.

Dese cuenta de una vez que en Occidente nadie está interesado en conservar la unidad territorial de Rusia (el plan definitivo que ya está en marcha, prevé la partición de Rusia en tres grandes trozos – la parte europea, Siberia Occidental y Siberia Oriental – N. del T.). Porque siempre quedaría la posibilidad de que volviéramos a resucitar. Por lo que puedo juzgar, a Putin tan solo le han prometido su participación personal en el gobierno mundial a cambio de la entrega de la soberanía de Rusia. La misma promesa se la hicieron en su día a Gorbachev a cambio de la desintegración de la URSS. Si Putin no se detiene le espera el mismo destino miserable que a Gorbachev.

- ¿A lo mejor todavía se detiene?

De momento no hay motivos objetivos para pensarlo. Se comporta igual que Gorbachev. Intenta comprar el trato favorable hacia Rusia a cambio de traicionar sus intereses nacionales. Incluso ante los insultos antirrusos de Shevarnadze Putin contesta con la promesa de renegociar la deuda que Georgia tiene con Rusia por la importación de los recursos  energéticos rusos. La decisión de retirar nuestras tropas de Cuba es otro paso más, incompatible con los intereses nacionales de Rusia. Y todo junto muestra la falta de perspectivas políticas de un dirigente débil, incapaz de actuar.

- ¿Qué podemos hacer para detener el “nuevo orden mundial” ?..Acabo de darme cuenta, con perdón, de la coincidencia en los términos. En 1941 los fascistas también nos traían esto – “Nuevo Orden Mundial”.

El fascismo del siglo XXI amenaza a todos por igual. Y, al igual que en el siglo XX, debemos luchar todos juntos. Una vez que la Unión Soviética ha caído, la única fuerza en la que puede apoyarse la sociedad civil a nivel mundial es en el Islam político.

- ¿Propone que todos nos unamos alrededor del Islam ?.. No creo que todos estén de acuerdo. Da un poco de miedo. Después de todos esos ben ladenes, hattabes, basaevs y otros chicos barbudos con “kaláshnikov”.

He dicho “Islam político”. La base del verdadero Islam político son los jamaat, comunidades islámicas (equivalentes a los consejos o “sóviets” – N. del T.) que representan la tradición del autogobierno popular, de la democracia directa del pueblo llano musulmán.

En cuanto a las organizaciones terroristas tipo Al Qaeda y terroristas tipo Ben Laden, todos sin excepción fueron en su día creados por los servicios de inteligencia. Desde el primer momento fueron  controlados por la CIA para actuar contra el Pacto de Varsovia, o, por el KGB para luchar contra Israel y Occidente en el Próximo Oriente. ¿Qué tiene que ver esto con el Islam político ?..

Tampoco he dicho que “hay que unirse alrededor del Islam”. Islam propone colaboración a todas las fuerzas antiglobalistas, moralmente unidas por el rechazo de la oligarquía y del nuevo orden mundial, fascista en su esencia. Es el orden que están imponiendo al mundo después de la provocación del 11 de setiembre. Hoy, en la época posmarxista, el Islam político es la única fuerza independiente que abiertamente se basa en el internacionalismo, hermandad de todos los hombres independientemente de su nacionalidad o confesión religiosa. Nosotros afirmamos: el mundo ha cambiado. El enfrentamiento entre el trabajo y el capital que marca la historia del siglo XX sigue existiendo. Pero ya no ocupa el primer plano. Ahora es más importante el enfrentamiento entre la sociedad civil de este planeta y la oligarquía internacional, que nos quiere quitar esas libertades y convertir el mundo en una sociedad cerrada. El mundo cerrado de la eterna esclavitud del que ya no habrá ninguna escapatoria.

¿Y para concretar ?

Tendría que extenderme demasiado. En dos palabras: debemos refundar de inmediato la Internacional para convertirla en el Estado Mayor político de la resistencia frente a la dictadura de la oligarquía. De entrada debemos elaborar una plataforma común sobre la que podamos colaborar el Islam político y los partidos de izquierda de todo el mundo.


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